Regala un masaje a tu vida, ¡tu cuerpo lo agradecerá!

Lo que hoy me empuja a escribir esta entrada ha sido una experiencia a la que he asistido en calidad de Blogger. Así que por fin tengo la excusa perfecta para contaros de nuevo un poco de mi vida. Qué tiempos aquellos en los que decidí hacer un diario sobre el día a día de una profesional del social media. ¿Os acordáis?

En fin, a lo que iba; como ya publicamos en su día en el blog de la Barber, el año pasado tuvimos la suerte de asistir en calidad de sponsors de Grup Olivé a la calçotada que Sónia Graupera organiza en el encantador restaurante Can Besa, en pleno Montseny. Así que, además de realizar la comunicación y difusión del evento en sí y de promocionar los premios que otorgábamos, todos los participantes a dicha calçotada recibían alguno de los regalos que se sorteaban. En su mayoría estaban compuestos por: estancias en hoteles de lujo, tratamientos corporales en diferentes espacios, ágapes en grandes restaurantes… Pues bien, después de charlar con el resto de los invitados y comer deliciosamente bien, llegó el turno del tradicional sorteo de premios. A Marc le tocó una espectacular maleta Delsey y a mi,  un masaje-experiencia de 80 minutos en el Mayan Luxury Spa de Barcelona.

Como el tiempo pasa muy rápido y yo tengo muy poco, la verdad es casi me olvidé de mi premio. Digo casi porque sí que me acordaba pero nunca encontré el momento de poder ir.

Pasado casi un año y en vistas al nuevo encuentro que Sònia está organizando, me maldije a mi misma por no haber utilizado mi regalo. Pues bien, después de intercambiar algunos mails con Manuel De la Garza, director del Mayan Luxury Spa, me dijo que sin problema podía realizar mi masaje.

Así que el pasado martes me dirigí paseando desde nuestra oficina al increíble edificio que es El Palace Hotel Barcelona. Una vez en su interior, el espacio del hotel me cautivó.


El Spa se encuentra en el primer piso, al final de unas escaleras. En la entrada me recibió Anaïs, quien amablemente me invitó a pasar al vestuario para poder cambiarme. Mientras me explicaba en que consistía mi experiencia, me embargaba una sensación de paz a través del aroma del lugar, la leve música de fondo y la tenue luz de la estancia.

Comencé el circuito en el temazcal. Para los que no lo sepáis, este tipo de sauna cumple con los rituales aztecas de baños de vapor construidos con piedra y argamasa, y que habitualmente tomaban las mujeres embarazadas. Una vez finalizado el ritual me dirigí a la sala de masaje.

Ya en la camilla, me dejé llevar por el masaje que me proporcionaban las manos de la terapeuta. En mi caso, me habían preparado un tratamiento CHUUN NAK que consta de un masaje ancestral Maya de 50 minutos. Como bien se me explicó, se trata de una tradicional técnica de curación Maya de  circulación de energía, combinada con masaje realizado con cera de una vela aromática. Se inicia en el abdomen, ya que es el área que guarda y procesa las emociones humanas. Este masaje está enfocado a abrir los caminos de energía bloqueados y liberar las energías negativas.

Os podría contar mucho sobre lo que sentí, lo que pensaba durante mi estancia, lo bien que olía todo, y especialmente, lo super relajada que acabé. Pero las experiencias son algo muy personal y es algo que recomiendo que probéis o regaléis a alguien a quien queráis mucho.

Hay que ir. ¡Sí o sí!

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Girona: de paseos y helados

Girona, helados, Rocambolesc,

Demasiada calor. El veranito del 2015 pasará a la historia por ser de aquellos en los que te despiertas a media noche sin aire que llevar a los pulmones. Pero vamos, eso se lleva bien.

A lo que iba. El sábado por la tarde, siesta en mano, vestido a punto y tacones en los pies. decidí ir a mi adorada Girona a dar un paseo con un solo objetivo, el de perderme por sus calles para acabar en Rocambolesc. El porqué de mi fijación no creo que ataña en este relato, tal vez forme parte de otra historia; el caso es que aparcado el coche y puesto el euro de rigor en el parkimetro, dejé que mis pasos fueran perdiéndose entre los adoquines de la ciudad. Caminé por el puente de piedra respirando esa suave brisa que influenciaba mis pobres pensamientos de turista: “hay qué ver que poca agua pasa por el Onyar comparado con mi visita anterior, en mayo, para disfrutar de Girona,Temps de Flors, y que carpas más grandes se vislumbran” por favor

Girona  Eva Romeu pont pedra  Rocambolesc

El Pont de Pedra-Girona- Eva Romeu

Mis reflexiones eran de lo más variadas. Sin embargo la que más me sorprendió fue la cantidad incontable de veces que he visitado Girona y aun hoy soy incapaz de acordarme del nombre de sus calles. Será porque siempre que voy, no me importa el tiempo ni el rumbo, y me dejo engullir por el ambiente animado del Call Jueu. Observo sus gentes y sobretodo las situaciones en las que se encuentran. Es un quehacer que me absorbe por completo. Este, y el de tomar fotos con el iPhone buscando la captura perfecta para colgar en Instagram.

Passar la tarda de dissabte a #Girona sempre és una inmillorable opció! 😍

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Llego a la calle Santa Clara, cuyo nombre me he obligado a recordar, cuando las tiendas de moda ya han cerrado y las dependientas pasan caja con unas ansias de libertad que atraviesan los escaparates. No hay prisa, solo capricho, así que acelero y a poco más de mitad de calle me encuentro con la heladería. Se ve pequeña  de juguete, sin muchos preámbulos y
bastante cola, entro para elegir el sabor de mi viajado helado.

Variedades y sabores habituales, precios asequibles, degustación en la calle, y el de manzana al horno que me puede y me seduce. Qué fácil soy, a veces. Infinidad de toppings de colores dispares, sabores desconocidos, texturas misteriosas y me dejo aconsejar, más por bloqueo mental que por razón alguna, así que salgo del local con un helado en tarrina, con galletitas de mantequilla y dos tipos distintos de trocitos de manzana. Está claro que lo mío no son los blogs gastronómicos, ahora debería acordarme de los nombres específicos de los toppings y aquí estoy, en pleno esfuerzo y nada. La cucharilla es muy cuqui, primer pensamiento al verla,  y después del postureo necesario, a saber: foto en Facebook del momento con su checkin de rigor y su texto, me dispongo a catar mi objetivo.

Sería cruel por mi parte finalizar aquí mi relato, aunque debiera. Para gustos, pantones.

Añadiré que proseguí mi paseo hasta una gran plaza, cuyo nombre he tenido que googlear: La Plaça de la Independència, y de allí al coche, se hace de noche y hay que cenar.

PD: ¡Espectacular!

Anochecer en Barcelona desde los Búnkers del Carmel

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Anochecer en Barcelona

Te despiertas de la siesta y sin pensarlo, sabes que lo que te queda de domingo ya está decidido. Sofá, alguna peli, y ver las próximas 2 horas pasar antes de tomar la decisión de hacer la cena.

Pero, ¡Oh sorpresa!, te levantas y aún es de día. Ahora si que no voy a quedarme en casa, se me remueven las tripas con el hastío habitual de pensar en desaprovechar la magnífica tarde que está haciendo.

Con las botas puestas y el iPhone cargado, salimos a la calle rumbo al lugar donde los Igers capturan las mejores vistas de Barcelona: los búnkers del Carmel
El lugar es de acceso complejo, caminos a medio arreglar y paisaje desolado.
La magia se produce cuando por fin llegamos a la cima.
El lugar produce una sensación única, tanto por la historia que alberga, como por la cantidad de turistas y visitantes que se encuentran sentados, al margen del precipicio, con los pies al vacío, contemplando en silencio la ciudad.
Grupos de amigos merendando, parejas de novios haciéndose selfies, fotógrafos profesionales, trípode en mano, captando cada uno de los minutos que van oscureciendo la ciudad. El sol comienza su despedida desde el Tibidabo y baña Barcelona con su cálido color.
De lejos suenan los acordes de una tímida guitarra que alguien arranca de sus cuerdas. Sigue la magia, comienza la noche. Ahora si, puedo pensar en la cena. Para hoy… sueños de un maravilloso anochecer.
Panorámica de Barcelona

Panorámica de Barcelona

 Os comparto el vídeo, con algunas de las capturas. ¡Qué lo disfrutéis!

Canapés fáciles y otras excusas para escribir en mi diario.

Día 2. (Aunque hayan pasado algunos más desde la última entrada…)                                                                        26 de Diciembre 2013

Pues sí, estamos ya a finales de año y para no aburrir con el tema de los resúmenes fotográficos ( que me encantan) y hacer balances y valoraciones que me ponen en cierto estado incómodo, os voy a contar la receta de los canapés familiares que hice el día de Sant Esteve.
Ahora no pensemos que voy a cambiar de tercio y me dedicaré en cuerpo y alma a la hostelería bloguera que tanto posiciona en la red. ¡Ni mucho menos! lo mío sigue siendo el Social Media,  pero se trata de la excusa perfecta para enseñaros mis dotes culinarias y así compartir las fotos que hice en su día y que no publiqué…
Manos limpias, cocina en orden y en la nevera ni una gamba, ni salmón ahumado, ni jamón de bellota. ¡Pues vamos bien!
Ingredientes: lo que hay por casa, a saber:
Pan de molde, Foie, atún, aceitunas, jamón cocido, queso Havarti, tomate frito, anchoas, huevos duros, … dejo la coma abierta, que seguro me olvido de algo…
Elaboración: Aplastamos el pan con un rodillo, o en su ausencia, una botella de Málaga Virgen. De la que nos habremos servido un módico medio vasito.

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Botella de Moscatel para la elaboración de los canapés.

Variedades: Voy a inventar unos nombres ocurrentes, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Originales Rellenitos: Mix de atún, pimiento morrón, aceitunas y tomate sofrito.
Sabores infantiles: Jamón y queso
Delicatessen: Foie de canard o Foie Gras del de toda la vida…
Curraditos: Mix de huevo duro, aceitunas y anchoas.

Se enrollan con sumo cuidado y se ponen en la nevera para que cojan frío. En caso de prisa extrema, un toque de congelador puede ser la solución.
Las decoraciones son vitales para el sabor adecuado y la textura correcta de nuestros canapés, así como su posición armoniosa en pleno centro para la correcta distribución de todos los contrastes gustativos.

Observaciones: se observa la ausencia de mantequillas, margarinas, mayonesas y demás salsas típicas. Algunas por falta de existencias, otras por no ser del agrado de la cocinera...o sea, moi même! 

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Canapés fáciles – Sugerencia de presentación – Sin filtros

Ya veis: ¡Canapés fáciles, buenos, y os aseguro que dan el pego!

Diario de una Social Media Business Woman Día 0

Eva Romeu, social Media business

Eva Romeu

 

Podría decir que el nuevo enfoque que le quiero dar a este mi querido blog, va a ser algo así como un diario, intentado no caer en la copia imposible de ser una nueva Bridget Jones, por supuesto.

Y digo intento, porqué es harto improbable que le pueda dedicar las horas que me gustaría y debería a tal tarea.

Antes de las “vacaciones” (llámese “vacaciones” al período estival, que no de descanso laboral) ya me rondaba por la cabeza el que sería mi leitmotiv actual: “Si la vida te da rutina, tú dale Social Media…¡Vas a ver!”. Eso significa en un tono irónico-festivo que, desde que me dedico a “esto” del Social Media, puedo asegurar, garantizar y reiterar que no he tenido un solo día igual al anterior.

Y no es que sea malo, pero si estresante, emocionante, apasionante y alucinante (añádase los adjetivos acabados en -ante que se precise…)

No de fiestas vive el Social Media. En más de una ocasión alguno de mis amigos y unos cuantos conocidos me dicen que qué bien vivimos. Estamos siempre de fiesta, en eventos espaciales con gente “guay”, y estamos a la última en todo lo relacionado al 2.0.

¡Pues claro! Forma parte de nuestro día a día. El leer, aprender, conocer y el fantástico networking que conlleva. En estos eventos se trabaja como nunca y se disfruta también, no lo negaré.

Así que hoy, que tengo medio día de maravillosa rutina en la oficina aprovecho para saludar y actualizar el blog. ¡Buena excusa!

Eva Romeu

Spam en Instagram

Soy bastante fan de Instagram. cada vez un poquito más. Como todo en esta vida llegué a esta red por el boca a boca, mi amigo y compañero de trabajo Nando Merino @nandomerino, me convenció( fácilmente, eso si) de que me abriera una cuenta. Creo que he llegado a abrir 3… Como casi todo en este mundo virtual y social en el que estamos inmersos, al principio no me sedujo lo suficiente. Los motivos son de sobras conocidos, falta de seguidores, aquí no me conoce nadie, no se que fotografiar… Pero claro, poco a poco, le coges el gusto. Haces amigos, recomiendas la red y llega el día en que paseas por la calle y todo lo instagrameas de forma casi natural. Los comentarios adiccionan, los likes son instantáneos y los seguidores se convierten en amigos. Tal vez otro día escriba sobre Instamessage. Hasta aquí todo genial. No es que me las dé de fotógrafa profesional, no llego ni a #iger de renombre, pero ahí estamos.
Y de repente llegan los seguidores. Muchos. ¡En dos días casi 100 más! Claro, mi primer pensamiento ha alegado a la vanidad. Wow! ¡Que bien! Y después del primer calentón, ya en plena consciencia, busco si hay algo escrito y relacionado con el tema. Y no, sólo tuits sueltos buscando lo mismo. Y proclamando el Spam en IG. Así que manos a la obra.
El perfil de estas cuentas-spam son en su mayoría de habla inglesa, tienen el mismo nombre de usuario y de nick. Las fotos son de personas reales. Tienen una media de 4000 seguidores y seguidos. lo mejor de todo son sus bios. Frickis totales.
Pero aún hay más. ¡No tienen ninguna foto en sus galerías! Así que releemos la bio y ¡oh! Sorpresa, hay un enlace. Si vamos al enlace. Ya hemos caído en la trampa.
De hecho, particularmente, desde el iphone no lo he abierto, pero si desde Statigram y luego desde el mismo Instagram formato sobremesa. Y redirige a una página de jobs-empleo.
Claro, el tema es, que no hay que seguir a estos perfiles. Pero si tener constancia de existen y estar alerta de no

Salir a cazar nubes

Revisaba mi galería de fotos de Instagram (@evitabcn), y cierto es que tengo muchas fotos de nubes.
Nubes borrascosas, de colores, o blancas y de infinitas formas en no tan lejanos lugares.
En un primer lugar pensé que tal vez debería dejar de fotografiar cielos y dedicarme a temas más terrenales,por aquello tan típico de tener la cabeza en las nubes. Sin embargo, me encuentro incómoda cuando bajo la pequeña lente de mi iPhone, a la altura de mis ojos, y no veo nada que me seduzca a ser captado.
Las calles, las personas y todos los elementos que forman parte de nuestro hábitat merece ser capturado de forma especial, cierto. Pero ni platos de comida(exquisitos), ni gatos (de los que me declaro fan) ni yo misma haciendo poses delante de un espejo me provocan el click. Mi leitmotif son los cielos cubiertos. Las cumbres que lo arañan, los grises edificios que tienen la suerte de compartir espacio.

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