Diario de una Social Media Business Woman Día 0

Eva Romeu, social Media business

Eva Romeu

 

Podría decir que el nuevo enfoque que le quiero dar a este mi querido blog, va a ser algo así como un diario, intentado no caer en la copia imposible de ser una nueva Bridget Jones, por supuesto.

Y digo intento, porqué es harto improbable que le pueda dedicar las horas que me gustaría y debería a tal tarea.

Antes de las “vacaciones” (llámese “vacaciones” al período estival, que no de descanso laboral) ya me rondaba por la cabeza el que sería mi leitmotiv actual: “Si la vida te da rutina, tú dale Social Media…¡Vas a ver!”. Eso significa en un tono irónico-festivo que, desde que me dedico a “esto” del Social Media, puedo asegurar, garantizar y reiterar que no he tenido un solo día igual al anterior.

Y no es que sea malo, pero si estresante, emocionante, apasionante y alucinante (añádase los adjetivos acabados en -ante que se precise…)

No de fiestas vive el Social Media. En más de una ocasión alguno de mis amigos y unos cuantos conocidos me dicen que qué bien vivimos. Estamos siempre de fiesta, en eventos espaciales con gente “guay”, y estamos a la última en todo lo relacionado al 2.0.

¡Pues claro! Forma parte de nuestro día a día. El leer, aprender, conocer y el fantástico networking que conlleva. En estos eventos se trabaja como nunca y se disfruta también, no lo negaré.

Así que hoy, que tengo medio día de maravillosa rutina en la oficina aprovecho para saludar y actualizar el blog. ¡Buena excusa!

Eva Romeu

Spam en Instagram

Soy bastante fan de Instagram. cada vez un poquito más. Como todo en esta vida llegué a esta red por el boca a boca, mi amigo y compañero de trabajo Nando Merino @nandomerino, me convenció( fácilmente, eso si) de que me abriera una cuenta. Creo que he llegado a abrir 3… Como casi todo en este mundo virtual y social en el que estamos inmersos, al principio no me sedujo lo suficiente. Los motivos son de sobras conocidos, falta de seguidores, aquí no me conoce nadie, no se que fotografiar… Pero claro, poco a poco, le coges el gusto. Haces amigos, recomiendas la red y llega el día en que paseas por la calle y todo lo instagrameas de forma casi natural. Los comentarios adiccionan, los likes son instantáneos y los seguidores se convierten en amigos. Tal vez otro día escriba sobre Instamessage. Hasta aquí todo genial. No es que me las dé de fotógrafa profesional, no llego ni a #iger de renombre, pero ahí estamos.
Y de repente llegan los seguidores. Muchos. ¡En dos días casi 100 más! Claro, mi primer pensamiento ha alegado a la vanidad. Wow! ¡Que bien! Y después del primer calentón, ya en plena consciencia, busco si hay algo escrito y relacionado con el tema. Y no, sólo tuits sueltos buscando lo mismo. Y proclamando el Spam en IG. Así que manos a la obra.
El perfil de estas cuentas-spam son en su mayoría de habla inglesa, tienen el mismo nombre de usuario y de nick. Las fotos son de personas reales. Tienen una media de 4000 seguidores y seguidos. lo mejor de todo son sus bios. Frickis totales.
Pero aún hay más. ¡No tienen ninguna foto en sus galerías! Así que releemos la bio y ¡oh! Sorpresa, hay un enlace. Si vamos al enlace. Ya hemos caído en la trampa.
De hecho, particularmente, desde el iphone no lo he abierto, pero si desde Statigram y luego desde el mismo Instagram formato sobremesa. Y redirige a una página de jobs-empleo.
Claro, el tema es, que no hay que seguir a estos perfiles. Pero si tener constancia de existen y estar alerta de no

Salir a cazar nubes

Revisaba mi galería de fotos de Instagram (@evitabcn), y cierto es que tengo muchas fotos de nubes.
Nubes borrascosas, de colores, o blancas y de infinitas formas en no tan lejanos lugares.
En un primer lugar pensé que tal vez debería dejar de fotografiar cielos y dedicarme a temas más terrenales,por aquello tan típico de tener la cabeza en las nubes. Sin embargo, me encuentro incómoda cuando bajo la pequeña lente de mi iPhone, a la altura de mis ojos, y no veo nada que me seduzca a ser captado.
Las calles, las personas y todos los elementos que forman parte de nuestro hábitat merece ser capturado de forma especial, cierto. Pero ni platos de comida(exquisitos), ni gatos (de los que me declaro fan) ni yo misma haciendo poses delante de un espejo me provocan el click. Mi leitmotif son los cielos cubiertos. Las cumbres que lo arañan, los grises edificios que tienen la suerte de compartir espacio.

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Ataques en las cuentas de Twitter. (Phishing)

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La Wikipédia define el término phishing cómo “el intento de hacer que los usuarios “piquen en el anzuelo”. A quien lo practica se le llama phisher”

Los que llevamos cierto tiempo en Twitter, estamos ya habituados a recibir mensajes directos (DM) generalmente en inglés y de personas conocidas que responden a la acusación de que alguien habla mal de nosotros en un blog (I saw a real bad blog about you, you seen this?), o que hay alguna foto “comprometedora circulando por la red, seguido de un enlace.

Al abrir el enlace, nos re-direcciona a una página errónea.

Cuando esto ocurre, se manda el mismo DM que nosotros hemos recibido, a todos nuestros followers y a partir de aquí, ya no se puede parar. ¡Ya nos han hackeado la cuenta!.

  • Lo primero que debemos hacer es cambiar la contraseña de nuestra cuenta. De esta forma evitamos que siga propagándose el malware y que no se tenga acceso a nuestra cuenta.
  • Seguidamente, debemos restringir todos los accesos a aplicaciones de terceros y analizar con antivirus el equipo desde el que gestionamos nuestra cuenta.

Posiblemente Twitter, nos impida enviar DMs de momento, ello es debido a que, temporalmente y por seguridad, nos han bloqueado dicho servicio.

También puede ocurrir que, aunque hayamos cambiado ya una vez la contraseña; Twitter, nos obligue a hacerlo una segunda vez, son medidas de seguridad, que van a impedir que perdamos nuestra cuenta, otra vez.

Es muy molesto y preocupante que esto ocurra y es por ello que la mejor praxis es la de nunca abrir los enlaces dentro de en un DM de los que desconózcanos el origen.

No olvidemos que tener presencia en la red y al estar todos conectados, estamos expuestos a este tipo de ataques, es por ello que, para evitar futuros problemas, debemos conocerlos y exponerlos.

Extraído del blog de inesdi: empleo y emprendedores

Cuando todo era en inglés. (Mi pequeña historia en Facebook)

Hace ya algún tiempo, (por no comenzar con aquello de: érase una vez…) que todo era en inglés.

Y no me refiero a mi sana costumbre de utilizar las plataformas informáticas en inglés; sino más bien, a que directamente según que páginas no venían traducidas.

Y es aquí donde comienza la historia…

Año 2003. Hicimos amistad en Tailandia con unos chicos anglosajones, muy jóvenes, con los que compartimos tres emocionantes días y dos divertidísimas noches de trekking por aquellos lares. A parte de la fantástica experiencia; a la despedida, quedaron besos, abrazos, lágrimas y mails.

Durante los dos siguientes años, seguimos en contacto (más o menos) a través de lo que era nuestro punto de enlace, aquel queridísimo Messenger, realmente, cuando estábamos todos online, era una fiesta.

Pero claro, con el tiempo, todo se resfría…

Año 2007. Recibo una invitación a una página web, de uno de esos amigos, donde  previo registro de mi nombre, apellidos, email y edad, entro en un fantástico y misterioso mundo llamado Facebook.

Recuerdo los primeros días (y semanas) de estar en esa web. No me avergüenza decir que no entendía… ¡NADA!

Con un solo contacto, que explicaba cosas en algo llamado “wall”, que no sabía si me las decía a mi o a alguien más, se ha de reconocer, que navegar por aquella red primitiva (y sólo en inglés) era una ardua tarea…al menos para mí, claro.

Y así, como quien no quiere la cosa, en menos de dos meses, 42 “nuevos” amigos compartimos news en aquel “primitivo” Time Line llamado “mini- feed”.

Y hasta aquí la primera parte de la historia. Recuerdo una aplicación muy pesada que nos instalábamos, muy bien sin saber para qué, y que decía algo así como “Si quieres saber quién visita tu perfil, dale al “forward”…. Y todos a darle al “forward”… (la curiosidad…)

Año 2008. La lista de amigos va creciendo, pero en mi caso particular, muy despacio ya que en aquel entonces, yo me movía en un entorno más digital que mis allegados, y estos eran muy reticentes a la hora de entrar en la red y comenzar a explicar su vida y más, a compartir sus foto. La alegría que da que la feliciten a una por su cumpleaños, aunque sea gracias a las notificaciones… 😉

Frase para recordar: “¿Que pasa, que dan puntos por tener más amigos en facebook?”

Año 2009. Primera cena de amigos de la EGB encontrados gracias a Facebook. Primera cena con los de Bachillerato, primer grupo., álbumes de fotos…compartir… Simplemente, genial. “Me gusta”.

Me compré un Smartphone con internet. Mi primera tarifa de datos…pero que mal funcionaba aquel teléfono, la pantalla táctil era terrible, sin sistema operativo, con cuatro aplicaciones preinstaladas…Se me cayó y quedo hecho añicos, pobrete…

Siguiente paso: ¡mi Iphone 4!

Años 2010. 500 millones de usuarios forman parte de Facebook. Comienza la verdadera preocupación por la privacidad. Casi de repente este es el tema del momento. Cuidado con lo que publicas, lo que compartes y quién lo ve. Quién te encuentra y lo que encuentra. Siguen los cambios en la interface, con más opciones, listas de amigos, consulta cómo ve tu perfil tal persona… Al principio son pesados, y hay que estar alerta, ya que puede que tu antigua configuración ya no sirva. De hecho, sigo viendo, una gran parte de perfiles de mis amigos sin modificar…a estas alturas, o ya se han perdido o directamente, no les importa a quien va dirigido todo aquello que publican.

Año 2011. Algo está cambiando. Tal vez debe ser mi Time Line (recién inaugurado), pero no hay tantas actualizaciones de estado. Ni tantas fotos compartidas, hay contenido más profesional. ¿Habrán mis contactos arreglado el tema de privacidad, de las listas de amigos, de ubicación…? Mejor así. Hay que ser propietario de lo que se comparte en tu red.

Y llegamos a 2012. Uno de los cambios sustanciales, que he de reconocer que me encanta, es el nuevo perfil de Facebook.

Pero…

Pero cierto es, que antes utilizaba el chat para hablar con mis amigos, la geolocalización para decirles donde estaba, y los álbumes de fotos para compartir mis momentos con ellos.

Pero ahora, además, utilizo también WhatsApp, … ¿Y tú? 😉

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Subir la Persiana

Lunes. La semana por delante.

Los lunes son tranquilos, por lo general. Los clientes  piensan en el fin de semana y están aún en un proceso de letargo que les durará hasta casi el viernes. Pero allá vamos.

Levanto la persiana.

Por suerte, todo sigue igual que lo dejamos el sábado a última hora; se agradece.

Por predisposición y por convicción, la sonrisa y el buen humor me acompañan cada día de buena mañana. Después del barrido general, el saludo a mis vecinos, y el cortado que me he traído del bar, comienzo la jornada, repasando albaranes (que ayer domingo, no pude repasar) y me asombro (como siempre),  de la cantidad de facturas, impuestos y gastos que se desprenden de mi pequeño negocio;

Y en un momento miro hacia la calle.

Ya comienza a haber movimiento. Papas, mamas y abuelos llevan a sus niños al colegio. La mayoría me saludan. Algún pequeñ@ entra y me da un beso de buenos días, mientras aprovecha para coger un par de caramelos y llevárselos al cole, me lo agradecen con esa sonrisa que solo ellos saben regalar y con la cara de perspicaz resignación de su  acompañante.

Las 10:00.

Viene una amiga y vecina y me pide que si veo al del butano le coja un par de bombonas, ¡claro que sí! Y me explica el día que le espera en el trabajo, le da un vistazo a la tienda y me encarga un par de productos. Luego ya los pasará a buscar.

Recibo unas cuantas llamadas de proveedores y hoy no les pido nada. Por el amor de Dios, ¡si aún no he vendido!

Trascurre la mañana tranquila. Demasiado. El estomago comienza a tener sus propios sentimientos, a pesar de mi natural estado de ánimo positivo. Ha pasado el día y he hecho pocas ventas. Mañana será mejor, seguro.

Y me preocupo; normal; van pasando los meses y la situación no mejora, Así que destino parte de mi tiempo a buscar, idear y plantearme soluciones para dar un empujón a mi negocio.

Martes.

Lo primero que me viene a la cabeza es ampliar el horario de apertura. Viernes y sábados todo el día. Los festivos que estén permitidos también.

Reunión con la asociación de comerciantes del barrio, hay que activarnos más, crear campañas de fidelización, tener presencia en las redes sociales, conocer a nuestro público y llamar a los que no lo son. Hacer algo que nos motive, nos ilusione y que podamos transmitir a nuestra clientela.

Miércoles.

Me pongo en contacto con algunos comerciantes que tienen página web. Hay opiniones para todo. La mayoría, o no tienen, o la hicieron hace años y están totalmente desactualizadas. Sin embargo,  hay alguna tienda que hasta tiene una e-commerce. ¡Interesante!

Jueves.

Decido echar cuentas, hablo, me asesoro, investigo. ¡Pero si hay todo un mundo ahí fuera, llamado Redes sociales y nos está esperando!

Viernes Y Sábado.

Es fin de semana, hay trabajo, gracias a Dios… ¿Por qué no tendré el trabajo un poco mas repartido? Hoy viene todo el mundo (la mayoría con prisa) y no puedo atender a mis clientes como me gusta, tal como se merecen. Pero claro no alcanza para coger a alguien…

Domingo.

Día de investigación y búsqueda por internet de casos de retail (venta al por menor), marketing, social media, community manager, ecommerce….sigo por la noche;  esto es demasiado para una jornada……

….  ….  …..  ….. 

Conclusión:

Me doy cuenta de que hay otra salida. La de llegar a mis clientes de otra forma. De la manera en que ellos viven, a través de las redes. ¡Y no sólo a ellos, sino a mucha más gente, a todo el mundo! Ya hay empresas de retail como la mía que tienen buenos perfiles en la red, que con pocos recursos (y mucho tiempo, muchas ganas y mucho amor), tal vez no han aumentado ventas (de momento) pero sí que conocen a su audiencia, contactan con ellos a otro nivel, hay un engagement parecido al que ofrecemos a pié de calle, pero con otra perspectiva; y eso me anima, y ¡me apasiona!

Busco herramientas para posicionarme; colaboradores para intercambiar conocimientos y estadísticas; analizo donde quiero estar y donde no;  busco a mis posibles targets; les sigo, me doy a conocer.

Y algo que había obviado y que es básico: ¿qué hace la competencia?  Y tengo más de una sorpresa:” Anda, mira este, si parecía que no hacía nada… y no le va nada mal…” “¿y este otro?, mira por donde tiene hasta una ecommerce… ““¿pero donde he estado yo hasta ahora?”

Y lo más importante, leo mucho y estudio todo lo que el tiempo me deja, y algo más…

Porque tal vez, en fin de semana no abarque con todos mis clientes, pero entre semana, hay que vender, y ese será mi objetivo: Vender más y mejor. Crearé mi marca (branding), será lo que me distinga, por lo que me conozcan, pero seré yo.

Love what i do, always!

@evaromeu

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