Subir la Persiana

Lunes. La semana por delante.

Los lunes son tranquilos, por lo general. Los clientes  piensan en el fin de semana y están aún en un proceso de letargo que les durará hasta casi el viernes. Pero allá vamos.

Levanto la persiana.

Por suerte, todo sigue igual que lo dejamos el sábado a última hora; se agradece.

Por predisposición y por convicción, la sonrisa y el buen humor me acompañan cada día de buena mañana. Después del barrido general, el saludo a mis vecinos, y el cortado que me he traído del bar, comienzo la jornada, repasando albaranes (que ayer domingo, no pude repasar) y me asombro (como siempre),  de la cantidad de facturas, impuestos y gastos que se desprenden de mi pequeño negocio;

Y en un momento miro hacia la calle.

Ya comienza a haber movimiento. Papas, mamas y abuelos llevan a sus niños al colegio. La mayoría me saludan. Algún pequeñ@ entra y me da un beso de buenos días, mientras aprovecha para coger un par de caramelos y llevárselos al cole, me lo agradecen con esa sonrisa que solo ellos saben regalar y con la cara de perspicaz resignación de su  acompañante.

Las 10:00.

Viene una amiga y vecina y me pide que si veo al del butano le coja un par de bombonas, ¡claro que sí! Y me explica el día que le espera en el trabajo, le da un vistazo a la tienda y me encarga un par de productos. Luego ya los pasará a buscar.

Recibo unas cuantas llamadas de proveedores y hoy no les pido nada. Por el amor de Dios, ¡si aún no he vendido!

Trascurre la mañana tranquila. Demasiado. El estomago comienza a tener sus propios sentimientos, a pesar de mi natural estado de ánimo positivo. Ha pasado el día y he hecho pocas ventas. Mañana será mejor, seguro.

Y me preocupo; normal; van pasando los meses y la situación no mejora, Así que destino parte de mi tiempo a buscar, idear y plantearme soluciones para dar un empujón a mi negocio.

Martes.

Lo primero que me viene a la cabeza es ampliar el horario de apertura. Viernes y sábados todo el día. Los festivos que estén permitidos también.

Reunión con la asociación de comerciantes del barrio, hay que activarnos más, crear campañas de fidelización, tener presencia en las redes sociales, conocer a nuestro público y llamar a los que no lo son. Hacer algo que nos motive, nos ilusione y que podamos transmitir a nuestra clientela.

Miércoles.

Me pongo en contacto con algunos comerciantes que tienen página web. Hay opiniones para todo. La mayoría, o no tienen, o la hicieron hace años y están totalmente desactualizadas. Sin embargo,  hay alguna tienda que hasta tiene una e-commerce. ¡Interesante!

Jueves.

Decido echar cuentas, hablo, me asesoro, investigo. ¡Pero si hay todo un mundo ahí fuera, llamado Redes sociales y nos está esperando!

Viernes Y Sábado.

Es fin de semana, hay trabajo, gracias a Dios… ¿Por qué no tendré el trabajo un poco mas repartido? Hoy viene todo el mundo (la mayoría con prisa) y no puedo atender a mis clientes como me gusta, tal como se merecen. Pero claro no alcanza para coger a alguien…

Domingo.

Día de investigación y búsqueda por internet de casos de retail (venta al por menor), marketing, social media, community manager, ecommerce….sigo por la noche;  esto es demasiado para una jornada……

….  ….  …..  ….. 

Conclusión:

Me doy cuenta de que hay otra salida. La de llegar a mis clientes de otra forma. De la manera en que ellos viven, a través de las redes. ¡Y no sólo a ellos, sino a mucha más gente, a todo el mundo! Ya hay empresas de retail como la mía que tienen buenos perfiles en la red, que con pocos recursos (y mucho tiempo, muchas ganas y mucho amor), tal vez no han aumentado ventas (de momento) pero sí que conocen a su audiencia, contactan con ellos a otro nivel, hay un engagement parecido al que ofrecemos a pié de calle, pero con otra perspectiva; y eso me anima, y ¡me apasiona!

Busco herramientas para posicionarme; colaboradores para intercambiar conocimientos y estadísticas; analizo donde quiero estar y donde no;  busco a mis posibles targets; les sigo, me doy a conocer.

Y algo que había obviado y que es básico: ¿qué hace la competencia?  Y tengo más de una sorpresa:” Anda, mira este, si parecía que no hacía nada… y no le va nada mal…” “¿y este otro?, mira por donde tiene hasta una ecommerce… ““¿pero donde he estado yo hasta ahora?”

Y lo más importante, leo mucho y estudio todo lo que el tiempo me deja, y algo más…

Porque tal vez, en fin de semana no abarque con todos mis clientes, pero entre semana, hay que vender, y ese será mi objetivo: Vender más y mejor. Crearé mi marca (branding), será lo que me distinga, por lo que me conozcan, pero seré yo.

Love what i do, always!

@evaromeu

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